La semana pasada recibí una carta que me conmovió. Todo un ejemplo de coraje y amor, de tristeza e impotencia. Se trata de Luis, el padre del bebé que sufrió graves secuelas a causa del parto y de cuya noticia se habló en este blog porque salió publicada en varios periódicos. Todo apunta a que esas tremendas consecuencias eran evitables, ese bebé, ALVARO RAMOS, tenía derecho a nacer sano y alguien se lo negó. Fue víctima de un parto medicalizado en exceso que le arrebató mucho, demasiado.
No entraré de nuevo en el debate que ya hubo en su momento, y que podeis leer en el artículo VARIAS HORAS DE SUFRIMIENTO EXTREMO LESIONAN IRREVERSIBLEMENTE A UN BEBÉ, pero si os invito a pensar si realmente podemos pretender forzar, mecanizar, informatizar y controlar del modo en que se hace normalmente, algo que de forma natural es tan poderoso, casi perfecto y para lo que estamos diseñadas. Si es normal que 30 mujeres estén "vigiladas" por 30 máquinas, que a su vez están conectadas a una máquina central vigilada por una matrona. Si es normal que 30 de cada 100 mujeres no "puedan" parir. Si es normal que 90 de cada 100 mujeres salgan con su vagina cortada despues de dar a luz.
Ésto me recuerda a las explotaciones de ganado, donde van todos uno detrás de otro: "sacrificado, desangrado, despellejado, descuartizado y sellado... ¡siguiente!": camisón, via intravenosa, suero, rasurado, enema, litotomía, máquinas, tactos, miedo, luces, potro, corte, ¡empuja!, gente, nido, biberón... ¡siguiente! . O al poema "EL HUEVO Y LA GALLINA", de Carlos González, irónicamente real. Quiza merecemos un trato más personal, más humano. ¿Quizá?
Os invito a pensar cuántos bebés conoceis que hayan nacido con un problema a causa del parto y cuántos han nacido con un problema a causa de las intervenciones a las que han sido sometidos en el parto. No es necesaria la muerte, no es necesario un caso como el de Álvaro. ¿Cuántos problemas "menores" quedan silenciados porque no hay unos padres detrás que se empeñan en sacarlos a la luz? No, está claro que el caso de Álvaro no es algo que suceda de forma contínua, pero sucede. Y como él, otros muchos bebés padecen sufrimiento fetal a causa de la oxitocina sintética que le administran a la madre, para que "todo vaya más deprisa". Otros nacen con problemas a causa de los fórceps utilizados para "sacarlo antes". Otros no descienden por el canal de parto porque obligan a la madre a estar tumbada. Otros nacen con infeccion a causa de la fiebre de la madre... que han causado los tactos vaginales innecesarios. Madres con cortes en la vagina que tardan meses en curar, años en dejar de doler. Cicatrices de cesáreas que en muchos casos nos vuelven a condenar a posteriores cesáreas, posteriores operaciones de primer grado para traer a nuestros hijos al mundo. Lactancias truncadas por la administración imprudente de biberones. Vínculos rotos por la separación de madres y bebés. Heridas emocionales. Y por supuesto, en algunos casos, muertes.
¿Por qué motivo no podemos tener un parto más natural? ¿Realmente no somos capaces de parir sin todo ésto?
Aquí teneis la carta de Luis, que me ha autorizado a compartir con vosotros:
Buenos dias, me llamo Luis Ramos González, soy el padre de Alvaro Ramos Fernández del cual haceis mención en vuestra página a través de la noticia aparecida, entre otros medios de comunicación, en el Pais.
En primer lugar darte las gracias por tu respuesta a la denominada "lectora indignada", sus palabras me produjeron iniciálmente perplejidad, enfado y finalmente indiferencia, el hecho de sacar una noticia en medios siempre va a provocar opiniones para todos los gustos, aunque sean opiniones sin ninguna base y puro cotilleo, yo espero que esta mujer nunca tenga que pasar por lo que estamos viviendo nosotros, no por ella sino por que ningún bebe se merece que le hagan y le provoquen lo que se le ha hecho a mi hijo. Su tetraparexía le genera una inmovilidad que intentamos paliar con todos los medios y técnicas conocidas, fráncamente ver como un hijo al no desarrollar su musculatura ni capacidad respiratoria se le está provocando una degeneración paulatina, contra la que luchamos no sólo física sino tambien mentalmente,es muy duro. No obstante intentamos darle normalidad a nuestras vidas, sobre todo por Alvaro y sus dos hermanos,se merecen una vida familiar, cada uno a su nivel con sus alegrias, trabas, limitaciones y superaciones, pero que sobre todo noten que les queremos, la alegría que sentimos por las primeras palabras de nuestros otros dos hijos es la misma que sentimos por la primera sonrisa que nos dedicó Alvaro, no habla pero con esa maravillosa sonrisa nos dijo que sabía que le queríamos y que estábamos luchando por él, eso nos recompensa los tres años que llevamos sin dormir tres horas seguidasy los constantes desplázamientos a los distintos médicos y especialistas.
Con este escrito no quiero justificarme ante la "lectora indignada", ni se lo debo ni se lo merece, pero si me hizo pensar en un hecho relacionado con tu página, creo que el parto digno y respetado sobre todo en estas circunstancias deja mucho que desear. En nuestro caso además de dejarnos abandonados,mentirnos y literálmente quitarse el "problema" de encima, una vez que eres consciente de lo que está pasando, pero que aún no lo has asumido, tienes que soportar el bombardeo de nocias de los médicos del tipo no hay nada que hacer, la destrucción del cerebro es total, no llegará a edad adulta, quizas hay que hacerle una intervención para que coma diréctamente a través del estómago..etc. hasta que finálmente le dan el alta, te vas a casa con citas para los siguientes meses con todos los especialistas conocidos y te acabas convirtiendo en fisioterapeuta y especialista en todas las técnicas existentes y conocidas. Mientras te siguen insistiendo, sobre todo los neurólogos, en lo poco que hay que hacer y que tampoco nos molestemos mucho, olvidándose muchas veces que detrás de un diagnóstico hay un bebe como otro cualquiera. En nuestro caso no tiramos la toalla y seguimos luchando por él, ¿cómo?, pues con una fisioterapeuta que viene todos los dias a casa y otra persona que además de aprender lo que le enseña la fisio realiza todo el planning de trabajo elaborado para Alvaro, dos veces por semana va a Osteopatía craneosacral (aprovechando las horas de la comida e intentando compaginarlo con el trabajo), se le ha realizado, que yo sepa, el primer trasplante de células madre de la sangre de su cordón con el fin de paliar de alguna forma la destrucción neurológica, a finales de año le han intervenido con una técnica denominada método Ulzibat para eliminar espasticidad, hemos realizado cursos de estimulación temprana para poder aplicarselos a Alvaro (método Doman), le aplicamos técnicas de movimimientos rítmicos e hidroterapia y finalmente mantenemos un control hospitalario con el equipo de rehabilitación del hospital Niño Jesus de Madrid (quizas por eso la"buena tinta" no nos ha vuelto a ver en el hospital Clínico de Madrid). En definitiva luchas por tu hijo como lo haría cualquier padre en estas circunstancias.
No creo en los médicos, creo en las personas capacitadas y responsables, creo en esa persona que es médico que sufre y se preocupa por su trabajo, no creo en ese colectivo que cuando tiene una manzana podrida no la expulsa si no que la protege, ocasionando un terrible daño a la imagen de todos. Si Alicia Guntiñas es declarada culpable, que la lectora indignada no se preocupe tanto, no le va a pasar nada, tras juicios y apelaciones este proceso no durará menos de diez años,quedando todo en un tema económico que pagará su seguro ¿por que cren que las denuncias por la via penal son tas escasas en estos casos?, si nosotros buscáramos una compensación económica hubiéramos ido por la vía civil y no por la penal, donde en estos momentos ya habría una sentencia y no estaríamos despues de tres años en las diligencias previas. Yo no conozco ninguna profesión donde se produzca un abismo de estas dimensiones entre el daño que puede ocasionar y la responsabilidad exigida.
No quiero acabar sin hablar de mi mujer, si los primeros dias fueron duros para mi, no puedo llegar a imaginar lo que sintió ella. Pónganse en la piel de mi mujer, acuerdense de los nueve meses de gestación de su parto, del nacimiento de su bebe de la alegría que sintieron, de toda la familia alrededor. Ahora imaginense que no fue así, sino que tras ocho horas de sufrimiento y abandono, tras una cesarea te separan de tu hijo, no te dicen la verdad de su gravedad, al día siguiente trasladan a tu bebe quedándote sóla en el hospital y por teléfono tu marido tras varias horas de incertidumbre te dice que se está muriendo que ha tenido varias paradas cardiorespiratorias, pides que te lleven junto a tu hijo, te dan una habitación en maternidad donde tus lloros de tristeza se mezclan con el llanto del bebe y la alegría de la otra madre con la que compartes habitación, ves a tu hijo por primera vez desde el nacimiento en una incubadora con respiración artificial y varias vías cogidas diréctamente de las venas de su cabecita sin moverse, soportar diagnósticos cada cual peor. Aun con toda esta situación no se hundió ha luchado por Alvaro y sigue luchando y creyendo en él, buscando nuevas alternativas y sobre todo y lo más importante disfrutando de Alvaro y haciendo que yo tambien disfrute de él.
Este escrito si crees que hay aspectos que puedan ser de interés para tu página puedes publicarlos entera o parcialmente, y si hay algún padre en una circunstancia parecida le puedes dar mi correo sin ningún problema, te envío copia del registro tococardiográfico para que puedas comprobar lo buen ginecólogo que es Alicia Guntiñas, por cierto es la única documentación que ha aparecido, del resto no se sabe nada
Un saludo y gracias por la atención prestada


La 




















