FUMAR DURANTE EL EMBARAZO AUMENTA EL RIESGO DE QUE EL NIÑO PADEZCA LEUCEMIA U OTRO TIPO DE CÁNCER
BARCELONA. Según un estudio del Instituto de Salud Carlos III, un 33% de las mujeres españolas sigue fumando durante el embarazo. Esta conducta puede tener consecuencias durante y después del periodo de gestación, como la infertilidad, los problemas coagulatorios o complicaciones como el embarazo extrauterino. Pero los perjuicios no acaban aquí. Según un estudio elaborado por científicos españoles y que hoy publica la revista «Journal of the American Medical Association» (JAMA), el hecho de que la madre fume durante el embarazo puede aumentar el riesgo de que el niño sufra leucemia u otro tipo de cáncer en su vida.
Un equipo de investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona, dirigidos por Josep Egozcue y Carme Fuster, han mostrado, por primera vez, que los productos cancerígenos del tabaco atraviesan la placenta y afectan directamente al material genético del feto, provocando lesiones relacionadas con varios tipos de leucemia infantil.
El estudio fue realizado a pacientes sometidas a un diagnóstico genético prenatal, divididas en dos grupos: 25 mujeres que habían fumado 10 o más cigarrillos al día durante más de 10 años y que fumaron durante el embarazo; y 25 no fumadoras, no expuestas al tabaco ni en su hogar ni en el trabajo, y que no consumían alcohol, café o té.
Lesiones en el cromosoma 11
Mediante una amniocentesis, se extrajeron células de origen fetal del líquido amniótico de las pacientes y se analizaron. Se comprobó que los cromosomas de los fetos de madres fumadoras presentaban un aumento significativo de anomalías cromosómicas, en comparación con los fetos de madres no fumadoras. Además, tan sólo en fetos de fumadoras se detectó la presencia de lesiones en una región del cromosoma 11 en la que se hallan varios genes que pueden contribuir al desarrollo de leucemias durante la infancia.
Asimismo, los autores señalan que, teniendo en cuenta que el aumento de la inestabilidad cromosómica detectado en fetos de madres fumadoras se considera un factor de predisposición al cáncer, no puede descartarse que el uso del tabaco, especialmente durante el embarazo, aumente el riesgo de que estos niños padezcan otros tipos de cáncer durante el resto de sus vidas. «Nuestro estudio sirve de advertencia sobre los riesgos del tabaquismo materno, aunque no hayamos podido demostrar una relación directa causa-efecto entre fumar durante el embarazo y la leucemia infantil», afirmó Egozcue. www.abc.es
FUMAR DURANTE EL EMBARAZO PERJUDICA A LOS NIETOS
Los niños cuyas abuelas fumaron mientras estaban embarazadas tienen el doble riesgo de desarrollar asma en su infancia. Según un estudio, los efectos peligrosos del tabaco pueden atravesar varias generaciones, incluso si el daño no es aparentemente visible en la segunda generación.
"Éste es el primer estudio que demuestra que, si una mujer fuma mientras está embarazada, tanto su hijo como su nieto pueden ser más propensos a tener asma", ha declarado el autor de la investigación, publicada en la revista 'Chest', el doctor y profesor de la Universidad de Carolina del Sur (Los Angeles, Estados Unidos) Frank D. Gilliland. "Las conclusiones sugieren que fumar puede tener un impacto a largo plazo sobre la salud de una familia que nunca antes habíamos comprendido". El número de personas con asma en los EEUU se ha duplicado en los pasados 20 años, con un incremento más notable entre los niños preescolares. El coste económico asociado a esta enfermedad es muy alto. La exposición al humo del tabaco es un factor determinante para el desarrollo de la patología durante la infancia. La evidencia acumulada indica que el humo maternal durante el embarazo se asocia con la aparición de asma, pero hasta ahora no se había analizado su efecto sobre otras generaciones. Los investigadores de Los Ángeles analizaron los datos recogidos a través de entrevistas telefónicas con los padres o cuidadores de 908 niños. Un total de 338 niños tenían asma durante sus primeros cinco años de vida, y los 570 restantes formaron parte del grupo control. El estudio mostró que los niños de madres que habían fumado durante su embarazo fueron 1,5 veces más propensos a ser diagnosticados de asma al comienzo de su vida y de tener esta enfermedad de forma persistente. Aquellos pequeños cuyas abuelas consumieron tabaco durante su gestación tendían a sufrir esta patología 2,1 veces más. Otro análisis reveló que incluso si la madre de un niño no había fumado durante su embarazo, pero sí lo había hecho la abuela del pequeño, éste estaba 1,8 veces más predispuesto a desarrollar asma. Cuando ambas habían consumido tabaco durante su embarazo, el chico era 2,6 veces más propenso a ser asmático. "Una posible explicación de nuestros inesperados resultados es que cuando una gestante fuma, el tabaco afecta al ADN de su feto", ha declarado el doctor Gilliland. "Especulamos que el daño que se produce altera el sistema inmunológico del niño e incrementa su susceptibilidad al asma, lo que se transmite a su hijo". Los investigadores conjeturan que cuando una embarazada fuma, el daño biológico se da en su feto, y los productos químicos del tabaco pueden afectar al hijo de dos formas. La primera, si es una niña sus óvulos pueden verse afectados, lo que coloca a su futuro hijo en riesgo. La segunda explicación consistiría en que la lesión puede darse en las mitocondrias (orgánulos celulares) del feto. Estas partículas sólo las aporta el óvulo por lo que la alteración finalmente se va transmitiendo a las siguientes generaciones a través de la mujer. Por lo que tanto la madre como la abuela pueden aumentar el riesgo de asma del niño, al disminuir su función inmunológica. "Estos resultados indican que necesitamos saber mucho más sobre los efectos peligrosos de la exposición a los productos del tabaco en el útero", ha declarado Paul A. Kvale, médico y presidente del Colegio Americano de Neumólogos. "También han demostrado lo importante que es dejar el tabaco tanto para el fumador como para los miembros de su familia". No obstante, no todos se muestran de acuerdo con esta opinión. El profesor Martyn Partridge, jefe médico del Consejo de Asma del Reino Unido, ha declarado a 'BBCnews' que "la sugerencia de una asociación entre el asma y el hábito de fumar de la abuela es intrigante y aunque los investigadores sugieren que las explicaciones son muy razonables, la confirmación de la asociación con otros estudios<7b> será el siguiente paso que hay que dar".
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2005/04/27/tabaco/1114620968.html
EL TABAQUISMO DE LA MADRE PUEDE AFECTAR A LA INTELIGENCIA DEL FETO
Padecer cáncer no es la única consecuencia de fumar. Cada vez son más los efectos nocivos cuya aparición se vincula al consumo de tabaco. El último de ellos es la alteración en el desarrollo del sistema nervioso durante el tercer trimestre de gestación, algo que se ve reflejado en un menor coeficiente de inteligencia en los hijos de mujeres fumadoras.
Cuando un tóxico, fármaco o infección se cruza en el camino de una mujer embarazada, éste influye de forma determinante en el futuro del feto. No es lo mismo padecer rubéola durante el primer trimestre que al final del embarazo. En general, puede decirse que el feto es más sensible durante las primeras semanas de vida intrauterina ya que es precisamente en estas fases precoces en las que se conforman la mayoría de órganos. Durante el resto del embarazo el embrión madura y aumenta de tamaño. Sin embargo, algunas sustancias afectan al futuro recién nacido en las fases tardías de la gestación. El estudio que ahora se publica en 'Paediatric and Perinatal Epidemiology', muestra una de estas interacciones tardías del tabaco. Investigadores daneses y estadounidenses han utilizado una cohorte de niños daneses nacidos entre 1959 y 1961 que han sido seguidos desde entonces y de cuyos partos se recogieron multitud de variables, entre ellas el estatus fumador de las madres. La mitad de las madres nacidas de esta cohorte eran fumadoras, una costumbre muy extendida entre las danesas de aquella época. Se recogieron datos sobre el estatus social materno, si era o no el cabeza de familia o madre soltera, su altura, peso, número de embarazos y edad en el momento del parto. Además, se disponía del coeficiente intelectual (IQ) de estos hijos, una información obtenida a partir del test obligatorio realizado durante el servicio militar. Relación inversa Al cruzar la cifra de IQ con el consumo de tabaco de la madre, se obtuvo una clara relación inversa entre el número de cigarrillos consumidos durante el tercer trimestre y el coeficiente del hijo. Para las mayores consumidoras de tabaco, la diferencia frente a los hijos de no fumadoras llegó a ser mayor de seis puntos. Según los autores, esta circunstancia podría explicar el resultado de otras investigaciones que observan una mayor problemática social y tendencias delictivas entre los hijos de fumadoras. Aunque no se sabe a ciencia cierta cuál es el mecanismo por el que el tabaco afecta al desarrollo del sistema nervioso, parece indudable que al menos una de las múltiples sustancias tóxicas presentes en el humo de los cigarrillos pudiese estar relacionada con este efecto deletéreo sobre las últimas fases del desarrollo encefálico. Es un nuevo mensaje de alarma para las madres. El tabaco no sólo favorece la aparición de problemas respiratorios en los hijos, también puede afectar a su futuro social y profesional.
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2005/03/31/tabaco/1112288094.html
DOBLE RIESGO DE MUERTE SÚBITA
Los bebés de madres fumadoras tienen un riesgo dos veces mayor de fallecer por muerte súbita. Aunque dormir bocabajo es una de las causas principales, la exposición al humo del tabaco también juega un papel destacado a la hora de propiciar el fallecimiento, según apunta un nuevo trabajo. Con el objetivo de disminuir este tipo de defunciones, EEUU lleva algún tiempo desarrollando una campaña denominada 'De espaldas para dormir' ('Back to sleep'). Como su propio nombre indica, esta iniciativa trata de informar a los padres de la importancia de que sus hijos duerman boca arriba, en lugar de bocabajo o de lado. Aprovechando los datos obtenidos por esta iniciativa, entre los años 1989 y 1998, los autores de la investigación evaluaron los factores que determinaron los distintos casos de muerte súbita que se dieron en ese periodo. Los resultados, publicados en 'BioMed Cetral', reflejan la efectividad de la campaña a la hora de disminuir la tasa de mortalidad y muestran, por el contrario, la acción negativa del tabaco. "Según disminuyeron las tasas de muerte súbita, aumentó el riesgo atribuido al fumar", afirman los autores. Relacionado con 101 muertes Ellos mismos explican que de los 172 fallecimientos repentinos evaluados 101 guardaron relación con el consumo de tabaco por parte de las progenitoras. La cifra supone, por tanto, más de la mitad de las muertes infantiles por esta causa. "Durante el último año de análisis demostramos un lazo de unión entre un 80% de los fallecimientos por muerte súbita y el hábito tabáquico de la madre", añaden los expertos de Colorado (EEUU). Los autores también señalan la posibilidad de que algunas mujeres hayan mentido sobre el consumo de tabaco durante el embarazo, como ya ha ocurrido en otros estudios. Por esta razón, la presencia de cigarrillos y la exposición de los niños al humo podría ser incluso más acentuada. "Estos resultados [...] aportan otra clara llamada para evitar el inicio del consumo y eliminar este prevenible factor de riesgo de fallecimiento infantil y muerte súbita [...] Los médicos podrían informar a las mujeres, que desean o planean quedarse embarazadas, de que si fuman su hijo tendrá una propensión significativamente mayor debido al consumo", subraya el documento. http://www.elmundo.es/elmundosalud/2005/02/23/tabaco/1109179054.html
Más info: FUMAR EN EL EMBARAZO
2 comentarios
helia
1 sep 2008 | 04:19 PM
si fuma solamente el padre y no la madre,puede causar alguna enfermedad al chico! necesito respuestas
gracias
rosimar lopez estrada
31 oct 2009 | 11:08 PM
use esta informacion para un proyecto de feria cientifica me fue muy util gracias
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