12, feb
FUMAR EN EL EMBARAZO
En: EL EMBARAZO INFORMACIÓN GENERAL RIESGOS Y BENEFICIOS Cuando existe un PROBLEMA

El humo del cigarrillo contiene más de 2,500 productos químicos. No se sabe con certeza cuáles son nocivos para el desarrollo del bebé, pero se cree que tanto la nicotina como el monóxido de carbono pueden hacer que el embarazo no tenga el resultado deseado.
¿Qué daños provoca el fumar en el recién nacido?
El fumar prácticamente duplica el riesgo de que el bebé nazca con bajo peso. En los Estados Unidos, en 2002, el 12.2 por ciento de los bebés de madres fumadoras nació con bajo peso (menos de 5.5 libras/2.5 kg) en comparación con un 7.5 por ciento de bebés de madres no fumadoras.2 El bajo peso al nacer puede ser resultado del desarrollo insuficiente del bebé en el útero, un parto prematuro o ambas cosas. Se sabe desde hace tiempo que el fumar retarda el crecimiento del feto y los estudios sugieren que además aumenta el riesgo de parto prematuro (antes de las 37 semanas de gestación). Los bebés prematuros y con bajo peso al nacer tienen mayores riesgos de sufrir problemas graves de salud durante los primeros meses de vida, incapacidades permanentes (como parálisis cerebral, retraso mental y problemas de aprendizaje) e incluso la muerte.
Cuanto más fume una mujer embarazada, mayor será el riesgo para su bebé. Además, si deja de fumar al final del primer trimestre del embarazo, tendrá prácticamente las mismas probabilidades de que su bebé nazca con bajo peso que una mujer que nunca fumó. Aun cuando la mujer no consiga dejar de fumar en el primer o segundo trimestre, si lo hace durante el tercero el desarrollo de su bebé puede mejorar.
¿Puede el fumar provocar complicaciones durante el embarazo?
El fumar se ha asociado con una serie de complicaciones durante el embarazo. Al parecer, el cigarrillo duplica el riesgo de que la mujer desarrolle complicaciones en la placenta.1 Entre estas complicaciones se cuentan la placenta previa, una condición en la que la placenta se ubica en una posición muy baja en el útero y cubre la totalidad o parte del cuello del útero, y el desprendimiento de la placenta, en que la placenta se separa de la pared uterina antes del parto. En ambos casos, la vida de la madre y del niño corren peligro durante el parto debido a la hemorragia excesiva, aunque en la mayoría de los casos es posible evitar las muertes con un parto por cesárea. Los problemas en la placenta determinan un riesgo ligeramente mayor de que el bebé nazca muerto cuando la madre fuma durante el embarazo.
El fumar durante el embarazo también aumenta aparentemente el riesgo de rotura prematura de la bolsa (el saco que contiene al bebé dentro del útero se rompe antes de que comiencen el trabajo de parto).1 En estos casos, la mujer puede experimentar un goteo o la expulsión de abundante líquido de su vagina. Por lo general, comenzará con los dolores de parto después de algunas horas. Cuando la bolsa se rompe antes de las 37 semanas de embarazo se denomina rotura de bolsa prematura y, por lo general, da como resultado el nacimiento de un bebé prematuro.
¿Afecta el fumar a la fertilidad?
El cigarrillo puede causar problemas de reproducción incluso antes de que la mujer quede embarazada. Los estudios demuestran que las mujeres que fuman pueden tener más problemas para concebir que las no fumadoras.1 Los estudios sugieren también que la fertilidad vuelve a la normalidad cuando la mujer deja de fumar.
¿El fumar durante el embarazo causa problemas a los bebés o niños pequeños?
Un estudio reciente sugiere que los bebés de madres que fuman durante el embarazo pueden experimentar un síndrome de abstinencia similar al observado en los bebés de madres que consumen ciertas drogas ilícitas.3 Los bebés de las madres fumadoras, por ejemplo, parecen ser más nerviosos y más difíciles de calmar que los bebés de las madres no fumadoras.
Los bebés cuyas madres fumaron durante el embarazo tienen hasta tres veces más de probabilidades de morir a causa del síndrome de muerte infantil repentina que los hijos de madres no fumadoras.1
¿La exposición al humo del cigarrillo de otras personas durante el embarazo es nociva para el bebé?
Los estudios sugieren que la exposición habitual al humo de cigarrillo de otros fumadores puede reducir el desarrollo del feto y, por lo tanto, aumenta las probabilidades de que el bebé nazca con bajo peso. Las mujeres embarazadas que no fuman deben evitar exponerse al humo del cigarrillo de otras personas.
¿Qué puede hacer la mujer para dejar de fumar?
March of Dimes recomienda que las mujeres dejen de fumar antes de quedar embarazadas y que no fumen durante el embarazo y el período posterior al parto. El médico puede derivarla a un programa para dejar de fumar adecuado o sugerirle otras maneras de dejar de fumar. March of Dimes promueve un método de ayuda de cinco pasos que dura de cinco a 15 minutos llamado “Las cinco A” realizado por el profesional de la salud durante las visitas prenatales de rutina. Se ha comprobado que este método ayuda a dejar de fumar a un 30 a 70 de las mujeres embarazadas.4 Incluso en una etapa posterior del embarazo, la mujer puede reducir los riesgos para el bebé dejando de fumar.
Los estudios sugieren que ciertos factores aumentan las probabilidades de que la mujer logre dejar de fumar durante el embarazo. Entre estas condiciones se encuentran haber intentado dejar de fumar en el pasado, tener una pareja que no fume, contar con el apoyo de la familia u otras personas importantes en su vida y conocer los efectos nocivos del tabaco.
¿Cómo afecta al bebé la exposición al humo después del nacimiento?
Es importante dejar de fumar incluso después de que haya nacido el bebé. Tanto el padre como la madre deben abstenerse de fumar en la casa y deben pedir a las visitas que hagan lo mismo. Los bebés expuestos al humo sufren más problemas en el aparato respiratorio inferior (como bronquitis y neumonía) e infecciones en los oídos que otros niños. Los bebés expuestos al humo generado por sus padres después del nacimiento también tiene un riesgo mayor de sufrir el síndrome de muerte infantil repentina. El niño expuesto al humo del cigarrillo en el hogar durante los primeros años de vida presenta mayor riesgo de desarrollar asma.
Naturalmente, fumar también es perjudicial para la salud de la mujer: las mujeres fumadoras tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón y de otros tipos, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y enfisema (una condición pulmonar que puede causar incapacidad y, en ciertas ocasiones, la muerte). Dejar de fumar mejora la salud de los padres y les permite dar un mejor ejemplo a sus hijos.
¿Financia March of Dimes la investigación sobre los riesgos de fumar durante el embarazo?
Hace mucho tiempo que March of Dimes respalda la investigación sobre los riesgos de fumar durante el embarazo. En la década de 1970, la investigación financiada por March of Dimes sugirió que la nicotina y el monóxido de carbono reducían la cantidad de oxígeno que recibe el bebé, lo que podría explicar la forma en que estos compuestos químicos del cigarrillo reducen el crecimiento fetal. Recientemente, un becario de March of Dimes publicó un estudio que podría aclarar por qué algunas mujeres que fuman durante el embarazo tienen hijos con bajo peso al nacer y otras no.5 El investigador informó que las mujeres embarazadas que fuman presentan mayores probabilidades de tener bebés prematuros o con bajo peso al nacer, si tienen uno de dos rasgos genéticos comunes que influyen sobre la capacidad del organismo de eliminar ciertas sustancias químicas. Estos descubrimientos podrían llevar al desarrollo de métodos más eficaces para identificar y tratar a las mujeres con alto riesgo de tener un bebé con bajo peso al nacer.
Fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de leucemia infantil y quizás el de otros cánceres en la edad adulta. Ésta es la conclusión de un estudio realizado por investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y que ha sido publicado por la revista "Journal of American Medical Association (JAMA)".
Según este estudio, dirigido por los profesores Josep Egozcue y Carme Fuster, las sustancias cancerígenas que contiene el tabaco atraviesan la placenta y afectan directamente al material genético del feto, causando lesiones relacionadas con diversos tipos de leucemia infantil y puede que con otros cánceres.
Los expertos de la Unidad de Biología y Genética Humana de la Facultad de Medicina de la UAB llevaron a cabo el estudio a partir de 50 mujeres sometidas a diagnóstico prenatal y 800 entrevistas. Así, descubrieron que cromosomas de los fetos de madres fumadoras presentaban un incremento significativo de anomalías cromosómicas, en comparación con los de madres no fumadoras. Además, sólo en fetos de madres fumadoras detectaron la presencia de lesiones en una región del cromosoma 11 en la que se encuentran diversos genes que pueden contribuir al desarrollo de leucemias durante la infancia.
Asimismo, teniendo en cuenta que el aumento de la inestabilidad cromosómica detectada en fetos de madres fumadoras se considera un factor de predisposición al cáncer, los científicos de la UAB no descartan que fumar durante el embarazo aumente también el riesgo de que estos niños sufran otro tipo de carcinomas, aparte de la leucemia, durante sus vidas.
Este hallazgo adquiere especial relevancia tras un reciente estudio del Instituto de Salud Carlos III de Madrid, dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo. Este trabajo pone de manifiesto un incremento del número de españolas que continúan fumando durante el embarazo, sobre todo las jóvenes (más del 40%). Además, apunta que cada vez consumen más cigarrillos diarios.
Otros riesgos
Pero fumar durante el embarazo también conlleva una serie de riesgos para las propias mujeres. Así, un informe del Instituto de Salud Infantil de Bethesda (EE.UU.) revela que las embarazadas adictas al tabaco tienen gran riesgo de desarrollar diabetes.
Tras analizar a 4.500 mujeres embarazadas, lo niveles medios de glucosa fueron más altos para las fumadoras y más bajos para las que nunca habían fumado o habían dejado el hábito al ser conscientes de su estado.
Otro estudio realizado por el prestigioso Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) indica que el tabaco consumido durante la gestación puede ser responsable del desarrollo de tumores de testículo en los hijos una vez adultos. Los autores de este trabajo explican que el tabaco reduce los niveles de hormonas del embarazo, hace disminuir la sangre circulante en la placenta y retrasa el crecimiento del feto, lo que podría explicar esta relación.
La craneosinostosis es una malformación del cráneo que se manifiesta por un crecimiento anormal y deformante, que requiere de una neurocirugía antes de los 9 meses de vida para evitar el daño cerebral.
Los bebes de madres que fuman moderadamente (5 a 14 cigarrillos por día) durante el embarazo tienencuatro veces mayor incidencia de craneosinostosis que los hijos de madres no fumadoras
National Center on Birth Defects and Developmental Disabilities. Junio 2005












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