12, feb
Promoción de la Lactancia Materna
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ANEXO 9 (Al protocolo de asistencia normal al parto natural de Cataluña)
1. RECOMENDACIONES PARA FAVORECER LA LACTANCIA
MATERNA EN LA SALA DE PARTOS
1.1. Facilitar el contacto madre-recién nacido
Inmediatamente después del nacimiento, tiene que favorecerse el
inicio de la lactancia materna, colocando al recién nacido sobre la
madre piel con piel; así también se favorece la creación de vínculos
afectivos y ayuda a mantener la temperatura del recién nacido (veranexo 2).
Es de gran importancia que el personal sanitario que interviene haga una esmerada observación y valoración del bienestar del recién nacido, al nacer y al iniciar el primer contacto, así como del estado general de la madre y su deseo de amamantar. Es muy importante que la mujer se encuentre cómoda, ya que la mayoría de mujeres suelen estar cansadas después del parto, especialmente si ha sido largo, instrumentado o se ha hecho por cesárea.
El hecho que el primer contacto sea satisfactorio influirá de forma
muy positiva a lo largo de toda la lactancia, favoreciendo el vínculo
afectivo entre el hijo y su madre, tan importante para el futuro de
esta relación y en definitiva para la salud del recién nacido.
1.2. Dar consejo y apoyo en la primera toma
La primera colocación en el pecho de la madre tiene que hacerse lo
antes posible, dentro de la primera hora del posparto, que es cuando el recién nacido está más receptivo a los estímulos que provienen del exterior, ya que su sistema nervioso se encuentra en estado de alerta y es muy sensible a todo tipo de sensaciones, tanto táctiles como olfativas y visuales; están acentuados también todos sus reflejos, por lo que el reflejo de succión es más fuerte en la primera hora después del nacimiento.
Se colocará al recién nacido cerca del pecho de la madre para
favorecer el contacto madre-hijo e iniciar la lactancia materna, en el caso del recién nacido en perfectas condiciones de salud, y también en los recién nacidos que necesitan previamente una reanimación superficial (de grado 1). Quedan fuera de esta situación todos los recién nacidos que requieren cuidados intensivos.
Después de un parto instrumentado o incluso por cesárea, el recién
nacido se colocará también en el pecho y se le dejará con la madre
todo el tiempo que ella desee, si las condiciones de analgoanestesia no lo contraindican.
Por otra parte, podemos encontrarnos con recién nacidos que buscan desesperadamente el pecho de la madre y succionan mientras tanto de manera vigorosa sus manos. Se trata, pues, de dar una atención personalizada en cada caso y utilizar la técnica más correcta.
2. RECOMENDACIONES PARA FAVORECER EL INICIO DE LA LACTANCIA MATERNA DURANTE LA ESTANCIA HOSPITALARIA
2.1. Mantener juntos a la madre y al recién nacido
Cuando el recién nacido llega con la madre de la sala de partos, en
condiciones de normalidad y si no hay contraindicaciones, empieza un periodo importantísimo para la instauración de la lactancia materna, que se prolongará hasta el momento de darles el alta del hospital maternal donde ha tenido lugar el parto. Por este motivo, se recomienda no separar al recién nacido de su madre, salvo que la atención a la salud de alguno de ellos lo requiera.
2.2. Aprovechar las primeras tomas de calostro
Se dará a la madre la información adecuada sobre las escasas
cantidades de líquido y nutrientes que el recién nacido necesita los
primeros días de vida, y sobre las propiedades idóneas que tiene el
calostro por su composición. La animaremos a poner al recién nacido en el pecho, muy a menudo, y así esperar sin angustia la subida de la leche.
La ingesta precoz de calostro ayudará al recién nacido a disminuir los riesgos de sufrir hipoglucemia, evitando de esta manera tener que ofrecerle una alimentación suplementaria que puede dificultar la siguiente mamada, ya que puede generarle confusión.
2.3. Evitar la administración de suplementos de suero glucosado
Si el recién nacido toma pequeñas cantidades de calostro es
innecesaria la administración de suplementos de suero glucosado por vía oral; además, por su concentración, el suero glucosado puede ser mal tolerado y originar retenciones y distensiones gástricas, regurgitaciones y vómitos, con el consiguiente peligro de aspiración.
Sólo en determinadas circunstancias patológicas estará indicada la
administración de suero glucosado y, en estos casos, tiene que ser el pediatra quien tiene que prescribir específicamente la administración de cantidades determinadas.
2.4. Evitar la utilización del chupete
La succión de objetos diferentes al pezón, por su elasticidad, forma, tacto o características, puede confundir al recién nacido y retrasar la correcta succión y como consecuencia la subida de la leche. Por este motivo, no está recomendada la colocación del chupete durante el periodo de instauración de la lactancia materna, sea cual sea su modelo, forma, material o diseño (tetillas de biberón incluidas), en el recién nacido que tome lactancia materna exclusiva (a no ser que haya una indicación médica específica).
2.5. Vigilar la posición correcta
Es muy importante explicar a la madre la importancia de una buena
posición en el momento de amamantar, que favorecerá una correcta mamada y prevendrá complicaciones. Para las primeras mamadas, la posición más adecuada es la que puede practicarse en la cama, estirada en decúbito lateral (Fig. 1). Esta postura facilitará la alineación de los dos cuerpos (ombligo contra ombligo) con la boca del recién nacido a la altura del pezón de la madre, ligeramente mirando hacia la cara de la madre, a fin de que la boca del recién nacido coja el pezón y la aréola.
El éxito de la lactancia materna dependerá, en gran medida, de una
buena técnica al dar el pecho al recién nacido, por lo que es muy
importante que se ayude a la madre a resolver cualquier duda con
respecto a la posición más cómoda y recomendable para una
lactancia satisfactoria.
2.5.1. Posición de la madre
Durante los primeros días después del parto, si se encuentra en la
cama, se pondrá apoyando de lado la espalda en una almohada, si
quiere, otra almohada entre las piernas y el brazo doblado por
encima de la cabeza. El recién nacido estará también de lado y como punto de referencia su nariz tiene que estar a la altura del pezón. A veces, es posible que necesite la ayuda de otra persona que le acerque el bebé.
Cuando ya le sea posible sentarse para amamantar, dispondrá de una silla con respaldo amplio, para apoyar bien el hombro, y preferiblemente sin reposabrazos. Puede utilizar alguna almohada en el regazo con el fin de elevar al recién nacido hasta un nivel más cómodo para ambos. Puede ser útil poner los pies en un taburete o similar, e incluso algunas mujeres encuentran cómodo amamantar sentadas en una mecedora.
Hay que estimular la boca del recién nacido con el pezón y cuando la tenga muy abierta intentar que coja la mayor parte de pecho posible, sujetándolo muy cerca de la madre con una ligera presión en el hombro y en el cuello. En todo caso, hay que tener en cuenta que es el recién nacido que va al pecho y no el pecho que va a él.
2.5.2. Posición del recién nacido
El bebé debe tener el cuerpo y la cabeza en línea recta, no estar
girado, y totalmente orientado hacia su madre, tanto si ella está
sentada o estirada en la cama. La boca del recién nacido tiene que
estar muy abierta, ligeramente desplazada hacia abajo respecto del
pezón, es decir “cogiendo el pecho por debajo” y con la cabeza
ligeramente deflexionada (Fig. 2). El labio inferior estará girado hacia fuera y el mentón tocando el pecho. Se debe ver más aréola mamaria pegada por debajo que por encima de la boca del niño.
2.6. Flexibilizar la frecuencia y duración de las tomas
La lactancia a demanda será beneficiosa tanto para el recién nacido, ya que reducirá la incidencia de ictericia y mejorará el aumento de peso, como para la madre, que establecerá una lactancia satisfactoria (porque no tendrá que esperar un tiempo determinado entre tomas) y, además, previene la ingurgitación del pecho.
2.7. Dar apoyo profesional
Los profesionales de enfermería, comadronas y médicos de la sala de puérperas tienen que estar suficientemente formados en el
conocimiento de los aspectos básicos para la promoción de la
lactancia materna y participar activamente en la aplicación de sus
pautas, siempre respetando la decisión de la madre.
La comadrona y los profesionales de enfermería tienen que dar
asistencia específica para la lactancia materna en las primeras horas después del parto, mediante la información teórica y la ayuda práctica que la madre necesite de forma individualizada, con el objetivo de conseguir la correcta instauración de la lactancia
materna, dando apoyo y solución a los problemas que puedan surgir durante el periodo de puerperio hospitalario.
• Es muy importante vigilar los factores que influyen en el
proceso de lactancia especialmente en su inicio, como son el
estado físico de la madre, la experiencia previa, el dolor de los
pechos y la existencia de alguna patología en el recién nacido.
• Es importante, para el éxito de la lactancia materna, que se
tenga en cuenta la predisposición de la madre para amamantar
a su hijo y ayudarla en caso de dudas. Muchas veces es la falta
de información lo que determina la decisión de no dar lactancia
materna: el personal sanitario informará sobre la posibilidad de
realización de la lactancia materna, ofreciendo ayuda y apoyo,
y no interferirá en la decisión de la madre.
• Se valorarán también todos aquellos factores sociales y
familiares que puedan incidir en el proceso de instauración o de
mantenimiento de esta lactancia.
• También es básico que valoremos los aspectos relativos al
recién nacido que pueden incidir en el inicio de la lactancia,
como son su estado de salud, la existencia de factores de
riesgo o su predisposición (niño “dormido”, etc.), con el fin de
orientar la conducta a seguir y mejorar su adaptación a la
lactancia materna.
• Es importante la observación clínica de las primeras tomas, con
la finalidad de valorar y corregir la técnica, si hace falta (utilizar
la gráfica de la OMS sobre observación de una toma)
• Tiene que hacerse la valoración continuada de la eficacia del
proceso de instauración de la lactancia, mediante el control del
peso (teniendo en cuenta que siempre pierden algo los primeros días), el control de la diuresis, el estado de confort y la salud del recién nacido.
• Tiene que darse apoyo a la madre que empieza a amamantar
ofreciéndole asesoramiento individualizado sobre temores y
dudas. Puede ser útil la realización de alguna charla educativa
sobre lactancia durante la estancia en la sala de puérperas,
dirigida a grupos de puérperas y familiares de apoyo, antes del
alta hospitalaria.
Es importante para la instauración de la lactancia la información
proporcionada a los padres del recién nacido por parte del pediatra en el momento de la primera revisión, que habitualmente se realiza unas horas después del parto:
También es importante para el éxito de la lactancia materna que el
pediatra, en las visitas posteriores, supervise el desarrollo normal del peso y resuelva los temores y las dudas que pueda tener la madre y, básicamente, dé apoyo al personal de enfermería.
• Informar a la familia sobre el estado del recién nacido
• Dar apoyo individualizado a la lactancia materna, hablando de
sus ventajas
• Asegurarse que el recién nacido se coloca correctamente en el
pecho
• Resolver las dudas y problemas principales, habituales en las
primeras horas
• Dar confianza y disponibilidad a la madre
3. RECOMENDACIONES PARA FAVORECER LA LACTANCIA MATERNA EN EL MOMENTO DEL ALTA HOSPITALARIA
3.1. Valorar el estado nutricional del recién nacido
Antes de dar el alta tiene que valorarse el peso del recién nacido. Si la madre está muy angustiada o ha habido una pérdida importante de peso, hace falta ofrecerle la posibilidad de un nuevo control a las 24-48 horas.
3.2. Dar pautas y continuidad asistencial
Es importante dar pautas de orientación al dar el alta hospitalaria,
recordando a la puérpera que tiene que ponerse en contacto con la comadrona del PSAD-ASSIR. También es interesante la información sobre los recursos que la madre tiene a su alcance (consulta de pediatría del CAP o ABS correspondiente y grupos de autoayuda).
Tiene que ofrecerse apoyo a la visita del pediatra de atención
primaria; eso da confianza, evita angustia y facilita la resolución de
dudas. Es muy útil dar el teléfono de contacto y el nombre del
comadrón/a, enfermero/a y pediatra que la atenderá en caso de
necesidad.
También es muy útil dar información sobre asociaciones o grupos de madres de apoyo a la lactancia, por si lo considera de interés.
3.3. Dar información sobre la lactancia
En el informe de alta se tienen que hacer constar los aspectos
importantes para la lactancia, tanto maternos como del recién nacido.
La valoración del proceso de lactancia en cada mujer tiene que
registrarse en la historia clínica en un apartado específico de la hoja del recién nacido, como también en el carnet de salud infantil que se entrega a la madre con los primeros datos del bebé.
4. MANTENIMIENTO DE LA LACTANCIA MATERNA
4.1. Apoyo a la lactancia por parte del servicio de pediatría de atención primaria
En este apartado se especifica el papel que tiene que desarrollar el
servicio de pediatría en lo que concierne al mantenimiento de la
lactancia materna, aparte del apoyo que la mujer recibe de forma
habitual por parte de la comadrona, durante la atención domiciliaria
en el puerperio.
Durante el primer mes del posparto, es cuando hay un índice más
alto de fracasos en el mantenimiento de la lactancia materna, por eso es importante que la madre tenga información clara sobre cómo ponerse en contacto, tan pronto como sea posible, con el equipo de pediatría cuando sea dada de alta del hospital. Y cuando la madre se ponga en contacto con el equipo de pediatría, tiene que ofrecérsele una primera visita cuanto antes mejor.
A partir de aquí se programarán las visitas siguientes, según el
calendario vigente para el seguimiento del niño sano. En los controles siguientes se asesorará correctamente a la madre que lacta y se irán resolviendo las incidencias que puedan presentarse.
Hay que recalcar que cuando un recién nacido no sigue un aumento ponderal satisfactorio, no siempre es la causa la hipogalactia materna. Tienen que evaluarse objetivamente otras posibles causas, así como las variantes de la normalidad del peso.
4.2. Edad hasta la que se recomienda la lactancia materna
Siempre que no haya inconvenientes, se recomienda la lactancia
materna exclusiva desde el nacimiento hasta los 4-6 meses de vida y, a los 6 meses, se introduce la alimentación complementaria.
4.3. Alimentación de la madre
Durante la lactancia materna, la mujer tiene que regular la cantidad
de líquidos que ingiere en relación con la sed que tenga. Es el
estímulo del niño que le hace tener más leche. La falta de agua limita la cantidad de la leche, pero no es cierto que a más agua haya más leche.
Mientras la mujer amamante tiene que evitar las bebidas alcohólicas, el exceso de cafeína, teína, bebidas de cola con cafeína, etc.
En lo que concierne a la cantidad, el hambre será la que regule, en
general, la ingesta calórica de la mujer que amamanta. Sin embargo, será preciso hacer referencia a la necesidad de aplicar una dieta bien equilibrada.
Si la madre lactante no tiene demasiada hambre, es recomendable
que coma poco y a menudo. Pueden tomarse todos los alimentos con moderación.
Si la madre lactante cree que hay algún alimento que reiteradamente no le sienta bien al recién nacido, es recomendable que lo elimine de su dieta. La variabilidad de los olores de la leche en función de la dieta hace que las lactantes acepten mejor los alimentos complementarios.
4.4. Reposo de la madre
Es importante que la madre pueda descansar y que tenga apoyo en
casa: madre, pareja, amigos, etc.
4.5. Prevención de complicaciones
• Prevención de la ingurgitación mamaria
La ingurgitación mamaria es un cuadro relativamente frecuente
que aparece, en general, el segundo o tercer día después del
nacimiento, en forma de una repentina turgencia mamaria, que
va acompañada de dolor local. La mejor prevención es el
correcto vaciado de los pechos, a demanda.
• Prevención de las hendiduras
No se recomienda que se laven los pechos antes de cada
mamada, lo que hace falta es una higiene personal adecuada.
Tampoco hay ninguna evidencia que el uso de cremas y
ungüentos ayude en la prevención de la aparición de
hendiduras en los pezones. El único medio para intentar
evitarlas es asegurarse que el recién nacido mama
correctamente colocado.
• Prevención de la mastitis
La mastitis es una complicación importante del puerperio, que
ocurre como consecuencia de una contaminación bacteriana. Es
muy importante vaciar el pecho con el fin de prevenirla.
5. CONTRAINDICACIONES DE LA LACTANCIA MATERNA
5.1. Situaciones más habituales
• Medicación
Tiene que valorarse de forma esmerada los fármacos que toma
la madre durante el periodo de lactancia.
• Enfermedad materna
Si una madre enferma tiene intención de amamantar a su hijo,
tendrá que extraerse la leche tan pronto como sea posible; sin duda, la separación madre-hijo influye desfavorablemente. En
todo caso, es recomendable valorar siempre la relación
enfermedad-medicación tomando la actitud pertinente ante el
beneficio-riesgo de acuerdo con las circunstancias, pero en
nuestro medio tienen que excluirse a las madres portadoras de
virus de la inmunodeficiencia humana (HIV).
5.2. Inhibición de la lactancia materna
Es la supresión farmacológica antes de que la lactancia se haya
instaurado o ya instaurada.
En el caso de que se suprima ya instaurada, el pecho debe ir
vaciándose y tiene que hacerse en un periodo largo de tiempo. La
supresión brusca y total de las tomas del niño puede producir un
grado anormal de leche, con los riesgos de infección que eso supone.
6. EXTRACCIÓN CON MAMADERA Y CONSERVACIÓN DE LA LECHE MATERNA
6.1. Situaciones más habituales en que está indicada
Hay diferentes ocasiones en las cuales tiene que extraerse la leche de los pechos. Por eso, acto seguido se especifican los casos más
habituales y, a continuación, el método más correcto por hacerlo:
• Antes de iniciar la toma:
En el caso de pechos muy distendidos, el bebé tiene dificultades
para cogerse. Si se vacía un poco el pecho, se ablanda y el
bebé puede cogerse con más facilidad.
• Después de una toma en que el pecho no se haya vaciado
completamente.
• Cuando hay una separación temporal entre madre e hijo
(como la incorporación al trabajo): sería bueno que la madre
tuviera un poco de leche almacenada en el congelador antes de
volver al trabajo. Allí puede sacarse la leche a intervalos, cada
3-4 horas, para disminuir el volumen mamario y el disconfort
que la plétora produce, después puede continuar dando el
pecho cuando está en casa.
Indicaciones para la inhibición de la lactancia materna:
• Muerte fetal
• Enfermedades graves de la madre
• Medicación materna (algunos fármacos)
• Adicción a drogas
• Alcoholismo materno
• Indicación de neonatología (enfermedades del recién nacido)
• Deseo materno expresado de no amamantar
Aquí teneis el documento en PDF:
http://www.gencat.net/salut/depsan/units/sanitat/pdf/lacesprotpa.pdf
Aquí teneis un fantástico video que muestra cómo repta hasta llegar al pezón de su madre un bebé recién nacido en la India. Hay demasiada gente, pero es fantástico como el bebe logra alcanzar el pezón de su madre...
http://www.videos.es/reproductor/lactanciamaternabreastcrawlelalimentonatural-%28fFIqBRqjxlo

































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