García, jefe del departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital Materno Infantil, ha opinado que es necesario cambiar esta tendencia en España y primar el parto natural, y ha reivindicado la intervención médica y tecnológica sólo cuando sea necesario por existir riesgos para la salud de la madre o del bebé.
El especialista ha lamentado que España de nuevo esté por detrás de otros países europeos que ya han corregido el mismo error que comete ahora la población española, por un concepto mal entendido de lo que significa la sociedad del bienestar, durante la celebración del Congreso Interatlántico sobre Parto e Investigación en Salud Primal que se celebra desde ayer en la capital grancanaria.
Así mismo, ha dicho que las "técnicas agresivas" que se aplican en los partos sin una causa médica justificada y de manera generalizada, añaden un factor más e igual de determinante que la educación en el futuro del niño, y asoció esa circunstancia con el incremento de los conflictos y la violencia en el mundo.
La matrona Laura Moya, madre de dos niños de corta edad, uno de ellos de pocos meses, también ha defendido en el congreso la necesidad de concienciar a la población sobre los beneficios del parto natural.
Por otra parte, el pediatra y escritor Carlos González ha reivindicado la alimentación a demanda de los bebés no sólo durante los seis primeros meses de vida sino después, y ha criticado la excesiva e incluso "angustiosa" obsesión de las madres por cumplir a rajatabla las indicaciones de los pediatras.
Según González, al niño se le debe dar una alimentación complementaria similar a la de los adultos, que además él mismo pueda experimentar y seleccionar como un acto reflejo.
Al igual que se lleva a la boca las llaves del coche, al niño se le debe permitir coger espaguetis con su mano y conocer así su textura y sabor, ha señalado el pediatra.
Así mismo, ha cuestionado el horario "estricto" y las cantidades exactas de pollo o jamón que debe tomar un bebé, pues da igual que se tome la fruta a las cinco de la tarde como al despertar. EFE cda/jrr











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